Cómo generar contraseñas seguras II

Cómo generar contraseñas seguras II

Para empezar, lo esencial es descartar la estrategia de la memoria fácil: fechas de nacimiento, números de documentos de identidad o pasaporte, números de teléfono, apodos, nombres de parientes y mascotas, direcciones de lugares que puedan ser asociadas con Usted, edad, ciudades, barrios, códigos postales, etc.

 

Toda esa información es demasiado predecible. Descartarla a la hora de crear contraseñas equivale a dejar fuera de juego la posibilidad de que alguien con tiempo, cercano a Usted o un desconocido con acceso a información sobre Usted, se tome el trabajo de intentar “adivinar” sus passwords y, con un poco de suerte, acertar.

 

De hecho, existen servicios Web que solicitan ese tipo de información. En ese caso, lo más recomendable es no usarlos. Si no tiene más opción que hacerlo, mienta: no publique su dirección, teléfono o código postal, por ejemplo.   

 

Su segunda misión es sacarse de la cabeza que es algo seguro usar la misma clave de acceso para todo. De hecho esa estrategia implica todo lo contrario: es lo más inseguro que Usted puede hacer.  

 

Un algoritmo para crear passwords seguras puede ser el siguiente:   1. Usted, como todos nosotros, recuerda una frase o título de un libro, el estribillo de una canción, una cita, una película, etc. Lo primero que debe hacer es seleccionar aquella frase que recuerda con precisión pero que no lo representa ante su entorno social. Es decir, aquella que sabe que es muy improbable que pueda ser asociada con Usted.  

 

  1. Una vez identificada esa frase debe seleccionar solamente una letra de cada palabra que la compone. Pongamos por ejemplo, la primera letra. Aunque lo más recomendable sería que use la segunda, o la tercera, etc., o una combinación.

 

Por ejemplo, si la frase que eligió es "Nunca sería socio de un club que me aceptara como miembro", el nemónico tomando la primera letra de cada palabra sería "nssducqmacm". Ya dio un primer paso, está más lejos de la inseguridad. Pero vaya  más allá.

 

  1. Añada una variable más, una letra en mayúsculas. La tercera por ejemplo: "nsSducqmacm".  

 

4. Tome en cuenta el servicio Web para el que está creando esa clave, por ejemplo "mail.google.com". Elija la marca o alguna palabra con la que Usted lo asocie mentalmente. Si es la marca, en este caso, sería "google". Si es una palabra, podría ser "correo".

 

Ahora complete su contraseña: una esta variable a la clave generada en los tres puntos anteriores con un signo, por ejemplo, "!". El resultado es "google!nsSducqmacm" o bien "correo!nsSducqmacm".   

 

  1. Un último agregado para terminar de crear su clave: añada un número y otro símbolo. Por ejemplo ";12". Su contraseña es ahora: "google!nsSducqmacm;12" o bien "correo!nsSducqmacm;12". 

 

Ahora bien, esta clave le permitirá acceder a su cuenta de correo en Google. Modifíquela para cada servicio extra que use. Por ejemplo, para su clave de Twitter, podría ser: "Twitter!nsSducqmacm;12".   Siguiendo estos cinco pasos es posible crear una contraseña fuerte a nivel de seguridad y relativamente simple de recordar.

 

El método reduce el margen de inseguridad pero no es infalible. Si al servicio al que Usted está accediendo con esta clave no la almacena de un modo seguro, su clave es tan vulnerable como si fuera "1234567890".    

 

Aquí finalizamos la entrega esperamos que esto le ayude no solo para crear contraseñas segura para sus cuentas de correo sino las cuentas que tiene para acceder a sus cámaras de seguridad, cuentas de banco, etc.